sábado, 19 de octubre de 2013

EL JUEGO ENTRE FICCIÓN Y REALIDAD: Comentario crítico de "Don Quijote", de Orson Welles


Observar en la película:

1. El juego entre documental y ficción

2. La presencia de Orson Welles en la película y el juego entre cineasta y actor
  2.1. Comparar el recurso de Orson Welles con el prólogo de Cervantes al primer tomo de DQ

3. El contexto histórico del Don Quijote de Orson Welles

4. El recurso de la historia dentro de la historia en la película (una cámera que filma a alguien filmando) y en el libro

5. Don Quijote y Sancho en la era de la reproductibilidad técnica (televisión y cine)

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 Don Quijote es una obra de contrastes.
Realidad y ficción, arte y vida, verdad y mentira se confunden y es muy difícil y peligroso hacer esas distinciones, afirmar con certidumbre las intenciones de las acciones del personaje principal.
Cuando empezamos a leer las aventuras de Quijote de la Mancha, en los primeros capítulos, y de la misma forma, la película de Orson Welles, percibimos ese juego entre conceptos y ahí una pregunta surge: ¿Lo que es verdade y lo que es ficción en Don Quijote? Una obra que el protagonista, alucinado por leer tantos libros de caballerías, decide ser, vivir y pensar como uno, hasta sus hablas y sus actitudes son reflejos de lo que vió en los libros, o sea, no había más nada real en el mundo que aquellas aventuras para Quijote, que dejó su “realidad” para vivir una ficción.
Ese juego se percibe claramente cuando él dice que su deseo es ver los célebres escritores leyendo y hablando de sus aventuras algún día. Entonces, el personaje no es de todo ingenuo en sus emociones, sino sabe muy bien que lo que está haciendo es bien una ficción que podrá ser vista por los escritores futuramente.
La idea que pasa es que, de tanto leer aventuras de caballerías (ficción), Quijote intentó traer esa ficción para la realidad (con deseo de vivir como caballero), así, tenemos la semejanza entre Orson Welles, que aparece - como un personaje - en su propria película, sendo así más un recorte de la ficción dentro de la realidad.


Laís. 

 Miguel de Cervantes, enloquecido por los libros que ha leído, por su profunda creencia en la verdad, la justicia, el honor y el amor se rompió la cabeza contra la pared de la realidad y se convirtió profundamente desilusionado, pero encontró la manera de parodiar su idealismo y hacerlo honrar al mismo tiempo. El idealismo y el realismo son representados por los dos personajes principales: Don Quijote y Sancho Panza.
Cervantes, por todas sus lecturas, ganó la autonomía para creer, inventar lo que quiere sin ningún límite, independiente de la realidad, rompiendo con los clásicos códigos de la literatura consiguiendo superar su estado melancólico.
Don Quijote es un romance moderno por varias razones pero sobre todo por su ambigüedad entre verdad y mentira, realidad y fantasía. Cervantes construye un juego entre ficción y realidad y Don Quijote confunde estas dos nociones construyendo su propia realidad: una "mise en abyme" que obliga el lector cuestionarse sobre su propia condición, sobre todo cuando Cervantes a través de una falsa identidad se incluye dentro de su propio libro y vuelve un personaje a pesar de ser el narrador, así que sus dos papeles se confunden, y los ámbitos de lo real y del fantástico se mezclan. Entonces, el lector se cuestiona sobre el objetivo de Cervantes: se burla de los lectores? De sí mismo? De los libros? No es posible saber porque el autor juega con los registros, es al mismo tiempo una parodia y una crítica de las historias de caballerías.
Hoy en día, Don Quijote sigue como referencia para quien quiere escribir o crear puentes entre realidad y ficción como Orson Welles hizo en su película “Don Quijote” de 1992. En la película la frontera entre documental y ficción es aún más marcada porque Don Quijote se enfrenta a una España moderna, encontramos marcas de anacronismo y nuevas aventuras que permiten subrayar la frontera que permanece entre la realidad presente en la cabeza de Don Quijote y la realidad en la cual vive. El episodio más interesante es cuando el hidalgo piensa que debe salvar una mujer de un monstruo mecánico que, en realidad, es una motocicleta que ella está conduciendo. Además, Orson Welles construye su película según dos niveles distintos: el documental y la ficción. El documental tiene que representar la Historia, tiene el papel de informar, convencer a los espectadores y en esta película hay algunas características del documental : por ejemplo, el hecho de que ocurre en una España moderna (bien distinta de la España del Don Quijote de Cervantes) y que de esta manera muestra el mundo contemporáneo pero lo que le aproxima de la ficción es la existencia de Don Quijote y Sancho Panza (que hacen parte de una ficción y que dan una atmósfera mítica a la historia) y también la aparición de O.Welles en su propia película influye mucho sobre la realidad que él trata de filmar, se vuelve un personaje en sí mismo, hace parte del filme, influye sobre su filme, no trata de sólo informar porque influye sobre la realidad que está filmando. Se puede comparar la intervención de Orson Welles en su película con la aparición de Cervantes en su libro, los dos se convierten al mismo tiempo autor/narrador/personaje y director/actor/personaje así que la objetividad del propósito es imposible, como normalmente es el caso en un documental.


Anne- Lise


El contexto histórico del Don Quijote de Orson Welles
El caballero andante Don Quijote, tras leer novelas y relatos heroicos, sale junto a Sancho Panza a proteger a los débiles y a luchar en contra de las injusticias del mundo.
En la película de Orson Welles, Don Quijote es igualito físicamente a la imagen que tenemos de él, es como si lo reconociésemos tal y cual a la descripción original de Cervantes.
Vemos la película dentro de la película, y en el libro, la historia dentro de la historia.
El narrador, el propio Orson Welles, no pretende dar voz a Cervantes, interpretarlo, retratar su narración, sino dar su propia voz, su propia narración. Narración ésta que pone los personajes en otro contexto histórico, y no en el que puso Cervantes.
El Quijote de Welles se aventuraba en la actualidad (en la época de la película), atravesando por la España Contemporánea del siglo XX. Esta actualización se debe a que Don Quijote es eterno. Ejemplo de este efecto de la anacronía es la escena en que Don Quijote encuentra a la chica de la lambretta, lo que sería imposible para la historia original de la pos Edad Media.
Todo esto muestra que no importa la lectura de uno, puesto que cada lectura es una lectura diferente, constituye una realidad histórica y social inédita, pero siempre es esencialmente el mismo Quijote. Ni siquiera el contexto histórico o el siglo importan, Don Quijote es Don Quijote y es atemporal.

Dayana.


El juego entre documental y ficción

Para hacer una crítica a las novelas de caballería, Miguel de Cervantes en su obra, Don Quijote de la Macha, construye, no un género cualquier, sino una novela de caballería con matices cómicos – en verdad, hace una desconstrucción a las novelas de caballería.
Y esta desconstrucción puede ser percibida, por ejemplo, en el personaje principal de Don Quijote. Un hidalgo que lee todos los libros de caballería y se pone loco a salir por el mundo como un caballero en una época que no hay más caballeros.
A causa de la locura de Don Quijote, el cura, junto con otros personajes, lleva a hoguera los libros de caballería que están en la casa de Don Quijote. En este momento, en el libro, se citan diversos títulos, incluso de Cervantes. Y ahí hay un juego entre documental y ficción.
Esto porque Cervantes pone los grandes autores de las novelas en el mismo nivel de sus personajes. Una vez que la obra cita otras obras – el propio Don Quijote los lee – es como decir que estas hacen parte de la ficción, o que Quijote es tan real como los autores de estos libros lo son. Y se establece una ambivalencia porque los dos son posibles en Cervantes.
Orson Welles, en su película, construye este juego, al insertar la historia de Cervantes en una España moderna y no en la época original de la obra. Es una manera de traer la realidad de cuando fue hecha la película y mantener un caballero fuera de su época, así como el propio Cervantes lo hizo.
Welles hace eso también cuando usa una mujer en una motocicleta y se incluye en la película, así como Cervantes lo hace.
Y, más una vez, real y ficción se confunden.

Nayara. 


El recurso de la historia dentro de la historia en la película (una cámara que filma 
alguien filmando) y en el libro.

            La novela de Cervantes y la película de Welles son constructos distintos, ya que hacer una película no es como escribir una novela. Sin embargo, hay aspectos semejantes en sus obras, es decir, hay un tiempo dentro de otro tiempo que amplia la ficción.
            Son, pues, obras que nos permiten reflexionar acerca de la linealidad y de la cronología de los acontecimientos, puesto que hay hechos desarrollándose en una perspectiva más pequeña mientras se constituye otra perspectiva más amplia. De ese modo, la historia vuelve a hacer parte de la propia historia.
            Este recurso nos hace pensar la obra desde un ideal más grande, ya que las situaciones quedan remoduladas cuando cambia el ámbito de visión. Es como si la historia fuera tan flexible que sería posible reorganizarla de varios modos; como si nosotros, los espectadores, estuviéramos en una posición anterior a los hechos, tal cual un productor o autor que todo lo ve en un nivel superior. Así que, distintos puntos de visión nos permiten crear interpretaciones variadas y ver los hechos de modo más complejo.
            Hay, por lo tanto, un juego de visiones ya que la historia se retransforma a partir de nuevas perspectivas. Ese recurso promueve, entonces, la reconstrucción del tiempo y del espacio de modo mezclado y simultáneo, sea por el aparato que registra una escena dentro de otra, sea por la narrativa contada por distintas visiones.
Charles Nascimento Tavares

5 comentarios:

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  5. Bárbara Soares
    Don quijote es un personaje que de tanto leer libros de cavallería se volvió loco, pasando así a perder la noción de la realidad y la ficción. Lleno de esperanza de salir en busca de aventuras y de un nuevo amor, ya que un supuesto cavallero, según él, no podría vivir sin una mujer, invita su vecino, Sancho panza, a salir en este viaje como su fiel escudero.
    Percibimos que, al revés de Quijote, Sancho no tiene características de un melancólico. Es gordo y un tanto realista, diferente de su cavallero que es muy delgado, flaco y con la cabeza vuelta para la imaginación y ficción. En este momento, podemos percibir talvez por la segunda vez un cuestionamento respecto a lo que es imaginación y lo que es real, ya que Sancho Panza, aunque tenga un papel más realista, cree en Don quijote. Por eso, hay un cuestionamiento de quién en verdade es loco. Será que Panza también estaría lejos del real o solamente busca un poco de ficción en su vida? Será que en verdad, la aventura tendría una razón de existir?
    Hay muchas mezclas del carácter de ficción con el de realidad de la aventura. En el momento en que Quijote intenta defender una mujer de una motocicleta, aparato común en 1992, año en que fue creada la película, percibimos el contraste del personaje con su época. En este instante, nos damos cuenta de que la historia del cavallero y su escudero es una ficción, sin embargo, el contacto con elementos de la época contemporánea, como la motocicleta por ejemplo, nos lleva a olvidar por hora que todavía eso hace parte de la película y por un rato, confunde a los espectadores respecto al límite de lo real.
    Orson Welles, así como Cervantes, entra en la historia. El creador confundese con el personaje y nos hace creer que está lo siendo. ¿Tenemos aquí un otro personaje que participa de la identidad de los creadores (Cervantes y Welles), o simplemente, son ellos mismos en la historia? Esos son algunos de los ejemplos de fragmentos que demuestran el juego que la obra Don Quijote hace entre ficción y lo real.

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